Phyl Gyfford realizó un curioso estudio en el cual concluyó que la forma más veloz de escribir es mediante un teclado.
Cuando se trata de escribir rápido, siempre podemos estar seguros de que un teclado común y corriente (sin importar la marca) resolverá nuestro problema. Hay pocas personas que sean capaces de superar al teclado con lápiz y papel, pero en general pensar de esta manera es una tontería, ya que este dato sólo tendría importancia si nuestro trabajo consistiera en copiar texto.
Es como si alguien le hubiese dicho a James Joyce, quien tardó 18 años en escribir Ulises, que comprase una máquina de escribir y así terminaría más pronto. El asunto no es cuestión de la velocidad a la que un individuo puede escribir, sino a la velocidad a la que piensa y conozco pocas personas que piensan más rápido de lo que escriben, y por pensar me refiero a algo que valga la pena ser contado, por supuesto.
Otros Artículos Relacionados



