Vendiendo limonada

by Andrés Borbón on 12 January, 2010

in Anécdotas, Blogueradas, Opinión, Vida

vaso de limonada.jpgUno de mis ídolos blogueriles es Seth Godin. Su blog se remonta al 2002 y es uno de los más leídos del mundo. Pero no es eso lo que me impresiona de Godin, sino su visión, la calidad de todas y cada una de sus entradas.

Recientemente escribió un artículo que me pareció algo tonto cuando lo comencé a leer. Habla de dos chicas vendiendo limonada. Digo que mi primera impresión fue que se trataba de una tontería, pero al seguir leyendo comencé a comprender. Y vaya que el mensaje de Godin no es simple (y mucho menos tonto).

Les recomiendo que lean la entrada de Godin si se les facilita el inglés. Si no, en resumidas cuentas trata de dos niñas veniendo limonada. Una de ellas vende su limonada a 1 dólar el vaso, y la segunda regala su limonada, pero tiene una enorme jarra para que la gente deposite una propina si así lo desea.

¿Encuentran alguna analogía con el mundo tecnológico? Yo sí: Microsoft – Google.

La chica que regala su limonada, pone un enorme empeño en hacerla bien. Conversa todo el tiempo con el cliente y es encantadora, vivaz y divertida. Pone especial cuidado en todo: Los hielos, la rebanada de limón en el borde del vaso, una que otra recomendación sobre la cantidad de azúcar que hay que ponerle para que sepa sabrosa y el cliente queda encantado: Deposita 5 dólares en la jarra y, aún así, siente que el precio ha sido justo por una experiencia tan agradable.

Habrá muchos que tomen el vaso de limonada y se vayan sin dejar nada en la jarra de las propinas, pero la chica no está vendiendo realmente la limonada, sino una experiencia, un entorno, su encanto y su esmero por hacer que el cliente se vaya satisfecho.

La pregunta que se hace Godin al final es: ¿Cuál de estas empresarias tendrá más éxito?

Y un poco después de haber posteado la entrada, una mujer le envió a Godin una foto de su hija haciendo exactamente lo que él había imaginado en el post. Y la mujer le dijo que la chica había hecho una fortuna regalando limonada.

Lo anterior es, en resumidas cuentas, la nueva estrategia de mercadeo: El bien no importa. Lo que importa es el servicio, el entorno, la experiencia.

Aplicado a los blogs: No importa los temas que trates. La gente no viene solo en busca de información. Los lectores vienen en busca de un entorno, de un servicio, de un ambiente cálido que cambie sus vidas, que le de significado a los minutos que pasan en tu sitio web. No hay necesidad de esforzarse poniendo todos los detalles de una noticia, un producto o un evento. Hay que esforzarse (y esto es aún más difícil) en conectarse con la gente, en ofrecer un espacio donde se sientan cómodos.

Una pequeña anécdota personal, que me parece viene al caso:

Hace unos años, ayudé a un campesino que tenía un problema, y lo hice absolutamente gratis. Su nombre es Simón. Bueno, Don Simón estaba agradecidísimo conmigo porque no le cobré un centavo y estuve ayudándolo durante meses. Un día, Don Simón llega y me dice que me invita a comer a su casa. Acepté de inmediato y al día siguiente fui a donde vivía. Era una pequeña casucha de madera con suelo de tierra, pero su mujer tenía el lugar impecable. Estuvimos conversando y me ofreció un vaso de pulque que recién había hecho. Estaba fresco, delicioso, perfecto. Mientras platicábamos, su esposa, una señora de lo más amable, risueña y dicharachera, hacía tortillas a mano y cocía a la leña unos jitomates para la salsa, que después molió en el molcajete con una serie de ingredientes que me pareció excesiva. Luego, con gran ceremonia, sacó un gran trozo de carne y lo puso a las brasas. El olor era maravilloso, y comenzó a tronarme el estómago de hambre, lo cual le dio un gusto enorme a Don Simón.

Cuando llegó el momento de sentarnos a la mesa (la mujer la había dejado primorosa, a pesar de que se trataba de unas cuantas cajas de madera con un mantel encima), éramos unas cinco personas y, para mi sorpresa, el gran pedazo de carne era para mí. Eran tan pobres que no podían comprar carne para todos. Yo me quedé tieso y le dije a Don Simón que no me comería esa carne solo. Tras discutir unos instantes, partí aquella delicia en cinco trozos y puse uno en cada plato. Las tortillas eran una exquisitez y la salsa… ¡la salsa! Aquello era como estar en el cielo. Todo el mundo reía, comía, bromeaba, bebía aquél curado de fresa y, al final, la esposa nos sirvió un pan dulce hecho en un horno de leña que Don Simón había construido con sus propias manos.

Cuando se hizo tarde y me despedí, comencé a caminar rumbo a mi casa por un sendero al borde de un pequeño río donde crecían unas flores de color azul que jamás olvidaré, y me di cuenta que aquella era la mejor comida que había probado en toda mi vida… y lo sigue siendo.

Repasando aquellos eventos, me doy cuenta que probablemente lo que me hace recordar aquella comida con tanto placer no fueron los ingredientes de la salsa, ni las tortillas, ni la carne: La clave está en el ambiente, en la calidez, en la felicidad que se respiraba en aquella casa tan humilde, y la sensación de ser bien recibido, de estar sentado junto a personas a quienes les importaba mi presencia.

 
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{ 26 comments }

1 Pancha Pantera 12 January, 2010 at 4:07 am

Que historia tan encantadora nos compartes Andrés!!

Y respecto a las niñas vendiendo limonadas, no sólo se aplica al blog o al mercadeo, si no también se puede (o se debería de) llevar a la realidad en otros aspectos de nuestras vidas, (me permito el comentario ñoño jiji) para cambiar el mundo aunque sea un poquito :D

Efectivamente ese ambiente se siente en tu blog y es por eso que en mí tienes una, aunque no constante, comentarista, fan y lectora de tu blog ;)

2 Francisco Madrigal 12 January, 2010 at 4:31 am

¡Que buena anécdota!

3 Ivan 12 January, 2010 at 8:50 am

Irrational predictability
por Dan Ariely.
Libro sobre behavioural economics.
Muy buen libro y altamente recomendado. En el encontraras muchas de las respuestas a la irracionalidad en nuestras aparentemente racionales decisiones. Que tiene que ver con tu post? pos me recordo que el sentimiento y/o emocion tienen una gran influencia en la forma en como percibimos las cosas como en tu ejemplo de la comida.

4 Bell 12 January, 2010 at 2:09 pm

Hola. Oye, también habrá una versión del libro en español???

5 avalonamerica 12 January, 2010 at 12:23 pm

Touché…
bienvenido al club mi buen Andrés Borbón…
sobran las explicaciones, pues ya lo entendiste TODO.

Avalonamerica
;0)

6 Arita 12 January, 2010 at 12:38 pm

Qué bueno que te topaste con el post de Godin y te haya llevado a compartir esa magnifica anécdota con nosotros Andrés, hay veces, muchas veces, que la recompensa por el simple hecho de volverse eso mismo, algo inolvidable, no necesita una remuneración económica, digo, no creo que nadie trabaje gratis jiji, pero si un día nos podemos dar el lujo de hacerlo así, que mejor.

7 MoNcHOk3 12 January, 2010 at 12:39 pm

No tengo mas nada que decir..respecto a tu anécdota: Vale mucho ese tipo de sensaciones y vaya que aprendemos unas lecciones de vida que no se olvidan jamás..

Leí la entrada ke mencionas y tmbién me he quedado sin palabras..

simple: BRAVO

8 Kaphey 12 January, 2010 at 1:06 pm

Realmente invita a la reflexión este post. Muchas gracias por lo que compartes Andrés.

9 José Luis 12 January, 2010 at 1:21 pm

Querido Andrés. Me viene a la memoria, un caso algo similar, visto en un programa de la televisión española “Redes” en la TVE2. Caso real y práctico del comportamiento humano. Se trataba de dos personas que tenían sendas bandejas adornadas, conteniendo bombones. Una de ellas vendía bombones de primera marca a 0,10€ la unidad. La segunda vendía también bombones, pero de marca blanca a 0,01€ la unidad. El resultado de las ventas, fue enormemente a favor de la persona que vendía los mejores bombones. Luego la situación cambió radicalmente, cuando se decidió bajar el precio en las dos bandejas. Se redució en 0,01€, pasando a costar los de primera calida 0,09€ y los de marca blanca gratis. Las ventas se invirtieron. Y es que donde esté lo gratis, aún malo. Resulta irresistible. Cuando las personas, son capaces de pagar por la calidad, pero momentos más tarde, el valor de la calidad, ya no es relevante. Como modificamos el valor de las cosas o nuestras preferencias, resulta increíble o inconcebible.

10 LaloFG 13 January, 2010 at 9:48 am

ah caray, creo que quisiste decir que la gente prefirió los gratis, pero las ventas no se invirtieron, pues no mencionas que se dejaban propinas (opcionales) en los bombones gratis, así que entonces hubo menos ventas de los bombones de calidad y mas consumo de los gratis.

11 Carlos Hernández 12 January, 2010 at 1:21 pm

Hola Andres ya llevo un buen tiempo leyendote y me llamo mucho la atencion tu post, fijate que despues de reflexionar en el me has dado una idea para emprender un pequeño negocio, pondre un ciber y regalare el servicio de internet seguramente muchos estudiantes acudiran y consumiran toda la papeleria que estara alla, un abrazo.

12 champs 12 January, 2010 at 6:02 pm

no estaria mal que despues nos compartieras tu experiencia con tu negocio

13 MoNcHOk3 12 January, 2010 at 1:40 pm

@Carlos Hernández: yo también tuve alguna idea así hace varios meses y créeme que la llevaré a cabo.. es como en Strabucks: lo que vende no es cafe si no la EXPERIENCIA de estar ahi, su red Wi-Fi, su servicio y comodidad y un buen espacio para leer sin problemas o interrupciones.. es una idea de mercadeo bastante buena.. igual y el señor Andrés nos ha resuelto una crisis financiera..jaja..

14 Karlos 12 January, 2010 at 2:02 pm

Excelente post, y mur cierto, al final lo que el cliente busca es un buen servicio, porque muchas de las veces el producto que se vende, aunque en este caso no se vende, es el mismo, así que hay que darle un extra.

15 valeria 12 January, 2010 at 3:35 pm

Como dicen..el mundo esta hecho de detalles, y los detalles son lo que cuentan, creo que ya muchas personas hemos perdido ese valor de darle a las cosas “valor” y que ya todo es rápido y no nos permite fijarnos en esas cosas que las hacen extraordinarias, es como en la fotografía a mi me paso esto: Estaba en el salón de clase y mis alumnos se habían ido, luego me quede viendo una esponja y una tapa de lava trastes y les empece a tomar fotos y créeme que son unas fotos que me encantaron, pues pude encontrarle belleza a objetos tan simples y cotidianos que a veces ni les ponemos atención. Hay que darnos el tiempo de ver mas allá de las cosas.
Como se que te gusta la foto te mando el link a tu mail.

Saludos Cordiales

16 champs 12 January, 2010 at 6:23 pm

me recordo el post de un blog ingles en el cual tomaban fotos de los refrigeradores de diferentes personas y especificaba a que se dedicaba cada una de ellas… talvez no ponemos mucha atencion a nuestro refrigerador pero se persive mucho el estilo de vida de cada uno de sus dueños.

por cierto no tiene nada que ver con el post ni por el comentario pero… me llego el recuerdo.

17 Zed 12 January, 2010 at 9:10 pm

Sabe don andrés, su post me recordó el libro de Robert Kiyosaki de “Padre Pobre, Padre Rico”. Las formas en las que unos simples niños hacen dinero podría enseñar bastante.

En particular, yo le compraría a la niña de la jarra de propinas. Saldría más caro, pero mi satisfacción completa está asegurada.

18 Kaphey 13 January, 2010 at 10:49 am

Es cierto, no me había acordado de ese libro, es completamente del estilo.

19 Andrés Borbón 14 January, 2010 at 5:51 am

Zed:

No lo he leído… ¡Gracias por la recomendación!

20 pillaher 12 January, 2010 at 11:27 pm

Wow tenia mucho que no leía algo que te dejara tanto, ya lo repitieron por ahi pero va de nuevo, gracias por compartir este material.

Saludos¡¡¡

21 Andrés Borbón 13 January, 2010 at 7:59 am

pillaher:

De nada. Todo lo contrario: Gracias por leerlo, aunque creo que me excedí en extensión. Je, je

22 jairo 13 January, 2010 at 10:19 am

De verdad me parecio excelente tu post, en general te leo sin comentar o a veces sin ver comentarios pero siento que tu ofreces algo asi en tu blog, porque te tomas el tiempo no solo de investigar temas interesantes, sino de hacer placentero el comentar, y siempre he dicho que prefiero ganarme un amigo que tener mucho dinero pero en el inter sabes que puedes contar con ellos… saludos

23 Andrés Borbón 13 January, 2010 at 10:41 am

Jairo:

Muy agradecido por tu comentario. En verdad me siento halagado y contento de que el post te haya gustado. Gracias nuevamente y un saludo.

24 Yo Soy Ben 13 January, 2010 at 1:06 pm

WOA, Andrés, mataste la historia de Godin con tu anécdota… qué cosa tan padre. Me han sucedido cosas similares a lo que cuentas, pero por como cuentas como te la has pasado… yo quedaría encantado.

Por eso ahora he de replantearme mi política de atodamadrismo total!!

Qué grandioso post has hecho, amigo.

25 Andrés Borbón 13 January, 2010 at 3:20 pm

Ben:

Mil gracias. No creo que sea para tanto. Je, je. Era una de esas anécdotas que tenía guardadas para los flashbacks, pero como me he vuelto medio procrastinador y le saco la vuelta a escribirlos, pues la metí aquí de contrabando.

Un abrazo y, nuevamente, muchas gracias por las porras!!! Caen bien cuando uno anda medio depre.

26 Alonso 15 January, 2010 at 12:48 am

Lo mejor de la vida es gratis!!!

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