
Ser fan de algo (o de alguien) no es taan malo. Es humano y totalmente comprensible. Lo único realmente cómico es cuando, por alguna razón, pensamos que eso es verdad.
Los fanboys de los diferentes sistemas operativos pueden compararse a los fundamentalistas religiosos, dispuestos a matar o dejarse asesinar defendiendo las virtudes de Linux, Mac, Windows o cualquier otro S.O.
Yo uso Windows y he instalado (y desinstalado) diversas versiones de Linux una infinidad de veces. Jamás he tenido una Mac, pero creo que todos los sistemas operativos actuales apestan.
Eso me convierte en un anti-fanboy, lo cual es más ridículo que ser un fanboy ¿o no?
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