Entrada escrita por Javier… ¡Muchas Gracias!
Un cordial saludo. Quisiera compartir esta noticia aunque mas que noticia es una reflexión. Nos habla sobre un hombre tocando a las afueras de una estación del metro sin nada mas que su violín, pero esta persona resulta ser Joshua Bell, un violinista de talla mundial acompañado de un instrumento valuado en 3.5 millones de dólares. Nadie sabia que él estaría ahí.
Los resultados de su acto son sorprendentes.
Duración del video: 2:36 minutos









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Me pregunto que hubiera pasado si alguien lo hubiera reconocido…
Ben:
Por lo que pude entender, parece que alguien sí lo reconoció al final.
La verdad es que el vídeo fue muy triste…….. debió sonar espectacular estando allí y la mayoría de la gente nisiquiera lo miro
El nivel de alienación a la que hoy en día se han autosometido muchas personas es realmente espeluznante. Ya NI SIQUIERA tienen tiempo para tomar las cosas con calma, detenerse a escuchar bella música, y seguir adelante.
Ahora veo por qué la gente me mira tan raro cuando, bajo la lluvia, me detengo a plena calle solo para mirar el cielo.
Un aplauso para las personas que se tomaron el tiempo de detenerse a escuchar.
Es solo un reflejo mas de la ignorancia, aunque he de reconocer que yo dificlmente me hubiese quedado mas de 5 minutos
Un amigo conociendo mi amor por el violin me paso este dato hace un año, tuvimos un debate bastante acolorado al respecto porque el relacionaba este fenomeno con la ignorancia de las personas con respecto a reconocer a un gran violinista (no todas las personas estan familiarizados con las “estrellas” de la musica clasica), sin embargo yo creo que no tiene que ver con la ignorancia si no con nuestra recurrente incapacidad de apreciar las cosas bellas, de los sonidos hermosos y atrayantes, no tanto si es o no un reconocido violinista o un violin stradivarius… aunque otros podrian decirme que el gusto se rompe en generos: la belleza debe ser reconocida asi se encuentre enclaustrada en una estación del metro, porque al fin y al cabo la musica es universal y nosotros somos capaces de apreciarla…pero me queda la satisfacción que todo aun no esta perdido algunas personas se dieron tiempo para escucharlo :D
Sí, es eso. Y la prueba es que funciona al ravés. A mediados del XX, Witold Gombrowicz, con la ayuda de unos críticos amigos suyos, armó un falso concierto en el que sencillamente se dedicaba a aporrear el piano. Lo declararon como una excelsa expresión de música contemporánea, lo que, previsiblemente, hizo que el público recibiera con entusiasmo las dos presentaciones que se ofrecieron. Su intención era mostrar que una inducción adecuada, sumada al esnobismo de la gente, actuaba por encima de la calidad, ejecución e incluso validez de una obra. Igual resultado consiguió al querer demostrar que al mismo procedimiento recurrían varios poetas: en otra ocasión, combinó palabras sueltas y frases sin sentido para armar poemas que atribuyó a Valéry. Luego los presentó ante un público confeso seguidor del poeta. Todo mundo los celebró. Nadie se dio cuenta del engaño.
*revés
Fue increíble, me sorprende que pocas personas se detuvieran a apreciar la música, pero que hubiera pasado si estuvieran en una sala de conciertos?
La gente estuviera diciendo que la música es excelente y eso solo por que los demás aplauden y dicen lo mismo. O sera que nadie que se jacta de saber de buena música paso por ahí en ese momento?
En lo particular no se de buena música, pero si conozco a algunos que si son así, muy esnobs.
Que malo que no todos sabemos apreciar lo bueno, la buena música.
Bueno, es que no a todos los “burros” les gusta el caviar.
Esto me lleva a reflexionar, vivimos tan de prisa que no apreciamos las cosas de la vida, o bien ni siquiera tenemos esa capacidad, somos tan estúpidos que no tenemos el don de contemplar, y si no lo tenemos, ¿Cómo demonios vamos a aprender?
¿Acá aplica el dicho: “No arrojes perlas a los cerdos”?
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