Este backpack se ve realmente cool, y su diseño (se trata sólo de un concepto hasta la fecha) está inspirado en el pangolín, un animal que tiene cierto parecido con un armadillo.
Las escamas que forman la parte posterior de la bolsa están hechas de llantas de automóvil usadas (y con un tratamiento especial para evitar manchas), pero lo mejor de todo es que el estilo tipo “armadura” que tiene hace que la capacidad interior de este backpack sea superior a la de otros.
Ojalá pronto lo veamos a la venta. Me parece una idea excelente y, para ser honesto, compraría uno sin pensármelo.



