No son raros los casos de gemelos que se casan con otros gemelos, aunque nunca me ha tocado presenciar una situación semejante. En todo caso, debe ser una situación de lo más extraña ver que tu hermano besa a una mujer exactamente igual a tu esposa o novia, por no hablar de otros terrenos mucho más extraños a los que puede llevarnos una imaginación enfermiza (como la mía, por ejemplo). De hecho, estamos tan acostumbrados a nuestra propia individualidad (unicidad) que saber que hay alguien por ahí que es exactamente igual a uno debe ser bastante extraño, por decir lo menos.
2×2
Previous post: Rapsodia Bohemia, con los Muppets
Next post: Meteorito visto en Sudáfrica



