Shots Literarios: Aversión a las Personas Corpulentas (William Wilkie Collins)

by Andrés Borbón on 26 November, 2009

in Literatura, Shots Literarios

Hasta ahora yo tenía una aversión especial hacia todas las personas corpulentas. He sido siempre opuesta a esa creencia popular de que la gordura en exceso de las gentes está en relación directa con el buen humor también en exceso, lo cual equivale a decir que no engordan más que personas agradables, o que el aumento casual de unas cuantas libras de carne ejerce una influencia marcadamente favorable sobre el natural de la persona en cuyo cuerpo se han acumulado. He combatido invariablemente estas dos creencias tan absurdas, recopilando ejemplos de gordos que fueron tan crueles, mezquinos y viciosos como los más delgados y malvados de sus prójimos. Yo preguntaba si Enrique VIII tenía un carácter agradable, si el Papa Alejandro VI era un hombre bueno, si los asesinos señor y señora Manning no eran ambos dos personas extraordinariamente robustas, si las nodrizas, estas mujeres de proverbial crueldad, incomparable con todo lo que se ha conocido en Inglaterra, no eran en su mayor parte tan gordas como muy poco se ha conocido en lnglaterra…

William Wilkie Collins, La Mujer de Blanco, 1852

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