Creo que estoy perdiendo el (poco) juicio que aún me queda, pues van por lo menos 4 veces que veo este video y no he parado de reír. Je, je. No sé por qué me causa tanta gracia la entusiasta actitud del loro hacia el nuevo juguete, pero será tal vez porque se comporta como un niño al que le han hecho un obsequio que llevaba esperando largo tiempo.
Duración del video: 1:36 minutos
Otros Artículos Relacionados



