Últimamente ando algo escatológico, así que no es extraño que este video me haya matado de la risa. Es asqueroso, nauseabundo, de mal gusto y bastante tonto, pero no he podido resistir la tentación de ponerlo, a pesar de que puedo imaginar las reacciones que despertará… ustedes disculparán el torcido sentido del humor de este blogger.
ADVERTENCIA: Personas sensibles, absténganse de verlo. Je, je
Este texto me lo envió el buen Ben (El Signo de la Espada) hace ya un buen tiempo pero, no sé por qué, lo había guardado en el baúl de los posts pendientes y ahí se quedó, quieto y aparentemente exánime hasta que, de pronto, me saltó a los ojos y me conmovió hasta las lágrimas. Llámenme sensiblero, pero sólo después de leerlo.
¡Gracias Ben!
Solo en el amor podemos verificar distancia respecto al mundo. En brazos de la mujer, el corazón se somete al instinto, pero el pensamiento vaga alrededor del mundo, fruto enfermo del desarraigo erótico. Y, por ello, de la efervescencia sensual de la sangre se alza una protesta melódica y desgarradora que no siempre somos capaces de distinguir, pero que está presente en el intervalo de un destello recordándonos de paso lo eternamente frágil que es el placer. De lo contrario, ¿cómo podríamos alcanzar en cada beso la muerte rosada, mientras agonizamos envueltos de abrazos?
¿Y cómo mediríamos la soledad si no nos miráramos en los ojos extraviados de la mujer? Porque a través de ellos se ofrece a sí mismo el espectáculo de su infinito.
Es increíble lo que llega a ocurrírseles a los adolescentes. En este caso, se colocan los audífonos en la nariz (en las narinas, para ser más preciso) y dejan que el sonido salga por la boca. Así, al abrirla y cerrarla, ésta sirve como un interruptor para la música.
Se llama Eve y es una modelo norteamericana de 32 años que aparecerá en la portada de la revista australiana Zoo Weekly.
Eve mide la friolera de 2.05 metros, e imagino que con tacones aumentará 10 centímetros o más. Al ver el tamaño de esta mujer, no puedo dejar de preguntarme (ya ven cómo soy de malpensado) si se trata de una “Eva” o de un “Adán”.
Aunque se resistan a creerlo, hay ciertas diferencias entre estas dos “gemelas”. Debo admitir que se requieren poderes de observación casi sobrenaturales para encontrarlas, pero tengo una fe inmensa en los lectores de Tecnoculto… ustedes disculparán, es domingo. Je, je
Cabe anotar que la traducción del chino al español es de ella misma.
Me instalé en el Monte y cesaron los cuidados: ya no ocupan mi mente pensamientos vanos; más libre que las rocas donde inscribo versos, me doy, cual barco sin amarras, a los hados.
Tras recibir el correo de Lola, me llamó la atención que la palabra “Monte” estuviese con mayúscula, así que como soy un preguntón irredento, le interrogué sobre el particular y esta fue su respuesta:
El poeta era un loco que se retiró a vivir en un monte hasta su muerte. El monte se llamaba en chino Han Shan, que significa "el Monte Frío", y al poeta se le acabó llamando igual (como si dijéramos, "el del Monte Frío"). En sus versos menciona muchas veces el Monte Frío, refiriéndose a veces a sí mismo, a veces al monte, y a veces a los dos a la vez. En el poema que te mandé, en chino, lo que pone es "Monte Frío", pero como no me cabía en el verso (el castellano es más largo) lo resumí en "el Monte", con mayúsculas, y en el contexto del libro se entiende que se refiere a "el Monte Frío.