Otro video en slow-motion, pero esta vez con huevos. Los creadores, inteligentemente, han hecho un buen trabajo con el timing, especialmente en la secuencia final. En esta última escena me tuvieron diciendo: ¡Ya, ya, ya! antes del desenlace.
Si no entienden de qué les hablo (es lógico, ni yo mismo me entiendo a veces), vean el video y sabrán a qué me refiero.
Hay máquinas de rasurar desechables realmente económicas, pero otras cuestan bastante caras, sobre todo las más modernas (y eficaces, hay que admitirlo). Para mantener en buen estado las navajas no hay como secarlas bien después de su uso y algunos otros recomiendan introducirlas en un frasco con un poco vinagre, o con aceite mineral, que eliminarán los restos de minerales que se fijan a las hojas de rasurar y las arruinan.
En este video dan un consejo radicalmente distinto: Según el autor, es posible mantener un cartucho desechable en buenas condiciones (hasta por seis meses) pasándolo a lo largo de un pantalón de mezclilla en una dirección y luego en otra (no como si estuviésemos rasurando, sino al revés) unas 10 o veinte veces después de cada uso. Al parecer, las fibras de la mezclilla corren de forma oblicua, lo que afila la hoja con el roce, como lo hacen las bandas de cuero o de tela que usaban los barberos de antaño para mantener sus navajas con un filo mortal.
¿Habrá personas que no se despeguen de la computadora ni para ir al baño? Bueno, por ahí he escuchado a algunos bloggers decir que para eso se inventaron las laptops. Je, je. Sin embargo, me parece algo extremo colocar un escusado frente a la computadora o una computadora frente al escusado. Sé que con ello se ahorran algunos minutos pero… es algo grotesco, por decirlo de alguna manera.
Iba a titular esta entrada como “Parando Huevos”, “El Parador de Huevos” o “El Rey de los Huevos”, pero algo me dijo en mi interior que estos títulos sonaban un poco fuera de tono, así que lo cambié por uno menos atractivo pero más polite.
Brian Spotts ostenta el récord de “parar” huevos sobre uno de sus extremos: 439 huevos. La hazaña data del 2005, pero honestamente la desconocía, y tardó aproximadamente 14 horas en completar la hazaña, promediando unos dos minutos por huevo.
Ni cómo componer la entrada: Spotts es el hombre más hábil con los huevos en el mundo. Al leer la información, intenté imitarlo, y terminé dándome por vencido. Tal vez tenga algo que ver la superficie sobre la que trabajó, ya que si ésta es completamente lisa, resulta casi imposible.
Parecería lógico pensar que para los muertos vivientes (los zombies), el aliento es la última de sus preocupaciones, pero no es así. ¡Oh no! Si eres un zombie y te quieres ligar a una chica zombie, sería profundamente desagradable que tuvieras buen aliento. Ella te rechazaría de inmediato y saldría corriendo en busca de un zombie con un aliento decente: A cerebro.
Por eso se han puesto a la venta estas mentas para zombies, que les ayudarán a que sus bocas siempre huelan a cerebros putrefactos, un aroma irresistible para cualquier chica zombie.
En México tendemos a utilizar mucho los diminutivos. Es una forma (no sé si eficaz) de suavizar un poco las cosas. Una especie de eufemismo implícito en la palabra. Por eso he titulado este post como “Bebés gorditos”, ya que “Bebés gordos” o “Bebés obesos” me suena feo a mis oídos mexicanos y, honestamente, encuentro adorables a estas criaturas, aunque estén algo pasados de peso.
Batmaniacos, Batifílicos, Batifans o como quieran llamarse… una disculpa, pero honestamente no pude resistir poner esta imagen del superhéroe. No me quiero imaginar las cosas que cruzan por la cabeza de quien haya concebido esta aberración.