En la población de Waiau, en Nueva Zelanda, hay un concurso anual que consiste en arrojar conejos muertos. Gana, evidentemente, quien arroje el conejo más lejos.
Sin embargo, esta celebración ha sido prohibida luego de que varias organizaciones, en especial la SPCA (Society For The Prevention of Cruelty to Animals, o Sociedad para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales), presionara a las autoridades de Nueva Zelanda para que el evento fuera cancelado.
La gente en Waiau no ha quedado particularmente contenta, ya que se trataba de un evento tradicional que se llevaba a cabo durante el inicio de la temporada de cacería de cerdos, donde esta actividad es también muy importante.
Cabe mencionar que en Nueva Zelanda los conejos se consideran una peste y se estima que existen unos 30 millones de conejos salvajes lo que ocasiona pérdidas en cosechas por un estimado de 22 millones de dólares al año y existen personas cuyo trabajo de tiempo completo es el exterminio de estos animales.



