(Ésta es una colaboración de Jorge Guillermo López Bon)
Se sabe que los servicios médicos son deficientes en muchos países pero hay lugares, como en la India, donde se dan casos extremos. Dentistas autodidactas se ponen en las calles y practican procedimientos riesgosos al aire libre, con instrumentos no esterilizados y con bastante riesgo para el paciente de contraer una infección. Es increíble ver cómo las moscas lo rodean todo, cómo cubren los instrumentos que el “dentista” usará unos segundos después.
De miedo, la verdad.
Había visto fotografías sobre estos dentistas callejeros, pero no un video donde se expusiera esta situación tan crudamente.
ADVERTENCIA: Personas sensibles, absténganse de ver el video.
Nacido en una isla, soñó toda su vida en dominar otra isla, para desterrarse después a una isla y morir finalmente en una isla.
Nació en Ajaccio, capital de Córcega, en el año 1769, y fue el segundo vástago del abogado Carlo Bonaparte. Terminados sus estudios en el colegio militar de Brienne, inició su experiencia militar en el cuerpo de artillería. Pero no habría de revelar su genio militar sino hasta la batalla de Tolón, en la que derrotó a los ingleses, obteniendo una victoria que permanecería como ejemplo en los anales de la táctica militar.
Tenía entonces veinticuatro años, y era el general más joven del ejército francés.
La campaña de Italia y sus victorias de Castiglione y de Rívoli lo hicieron extremadamente popular en París. Y a tales triunfos vino a sumarse la victoriosa campaña de Egipto (1798-1799).
Esta foto es tierna, no cabe la menor duda. Demasiado, tal vez. Ridícula de tan tierna, me atrevería a agregar. Vemos un gatito, un cerdito, un conejo, un pato y un pollito… todos conviviendo en perfecta armonía… ¿no es demasiado?
En realidad soy anticuado y prefiero interpretar este símbolo que hace el bebé en el ultrasonido como “Paz y Amor”, aunque también podría ponerme moderno y decir que es la “V” de la Victoria, pero la victoria siempre implica un perdedor y prefiero que no haya perdedores. Por eso me quedo con “Peace and Love” o “Haz el amor y no la Guerra”, como decían (y hacían) los hippies de los cada vez más lejanos tiempos de Woodstock.
Hay que ver que en materia de tatuajes no todo está dicho. Este hombre decidió tatuarse unos disparos de bala en el pecho que se ven bastante realistas y que seguramente le sacarán un susto a más de uno si se le ocurre irse a una playa.
Con dedicatoria especial de tu memoria poética y el piecito de Pancho
"Sintió en su boca el suave olor de la fiebre y lo aspiro como si quisiera llenarse de las intimidades de su cuerpo. Y en ese momento se imaginó que ya llevaba muchos años en su casa y que se estaba muriendo. De pronto tuvo la clara sensación que no podría sobrevivir a la muerte de ella. Se acostaría a su lado y querría morir con ella. Conmovido por esa imagen hundió en ese momento la cara en la almohada junto a la cabeza de ella y permaneció así durante mucho tiempo…. ….Y le dio pena que en una situación como aquella, en la que un hombre de verdad sería capaz de tomar inmediatamente una decisión, él dudase, privando así de su significado al momento mas hermoso que había vivido jamás (estaba arrodillado junto a su cama y pensaba que no podría sobrevivir a su muerte).Se enfadó consigo mismo, pero luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no supiera que quería: El hombre nunca puede saber que debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores. No existe posibilidad alguna de comprobar cual de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero que valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni un boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro."
Milan Kundera, la insoportable levedad del ser, 1984
***
Parece como si existiera en el cerebro una región totalmente específica, que podría denominarse "memoria poética" y que registrara aquello que nos ha conmovido, encantado, que ha hecho hermosa nuestra vida. Desde que conoció a Teresa ninguna mujer tenía derecho a imprimir en esa parte del cerebro ni la más fugaz de las huellas. Teresa ocupaba despóticamente su memoria poética.
El amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética.