(Noviembre de 1999)
Una iglesia organizó una representación teatral cuyo punto climático mostraba una batalla entre Dios y Satanás. Un actor profesional fue el encargado de representar a Satanás, y le dijeron que utilizara cualquier medio necesario para hacer su personaje más creíble.
El actor usó, además de un disfraz formidable, un aparato para modificar su voz y hacerla más oscura y malvada, e incluso lanzó llamas por la boca al estilo de los tragafuegos.
Esta representación fue tan buena que dos personas de entre los asistentes sufrieron ataques cardiacos mientras presenciaban la obra. Uno de ellos murió y otro fue trasladado al hospital en estado crítico.
¡Vaya que el actor debió haber dado una buena representación!
Probablemente se preguntarán por qué se otorga el premio Darwin en este caso. Bueno, pues en vista de que los asistentes sabían que se trataba de una obra de teatro, aún así fueron lo suficientemente tontos como para dejarse sugestionar por las habilidades histriónicas del actor.
Premio Darwin: Concedido (Por Duplicado)
***
Los premios Darwin se otorgan a las personas lo suficientemente estúpidas como para morir en situaciones de riesgo provocadas por su poca inteligencia, pero cuya eliminación del mundo de los vivos impide que los genes de su estupidez se sigan transmitiendo.
Otros Artículos Relacionados




{ 1 comment… read it below or add one }
ESO NO ES SER TONTO NI MORIR A LO ESTUPIDO. NO CONFUNDAS.