Hay gente que no es muy agraciada, pero este chico (o chica, sólo Dios sabe) es horrendo. No por causa de una enfermedad (me parece que voltea el ojo a propósito) sino por puro gusto. Y el morete del ojo no ayuda mucho a su aspecto.

Hay gente que no es muy agraciada, pero este chico (o chica, sólo Dios sabe) es horrendo. No por causa de una enfermedad (me parece que voltea el ojo a propósito) sino por puro gusto. Y el morete del ojo no ayuda mucho a su aspecto.

Previous post: iJam, el regalo perfecto para estas navidades
Next post: Premios Darwin: Demolición no exitosa