Un interesante artículo de la revista Neuron, publicado el 8 de septiembre del presente año (2009) muestra cómo se almacenan los recuerdos en nuestro cerebro, cómo se fijan y cómo son rescatados para que lleguen nuevamente a nuestra conciencia.
Lo más relevante del estudio, dejando atrás los tecnicismos, es que finalmente se ha comprobado que muchos recuerdos recientes (20 minutos) permanecen en nuestro cerebro a pesar de que creamos haberlos olvidado. Cuando recordamos, se activan ciertas áreas de nuestro cerebro (en rojo, en la imagen) que nos llevan de regreso a la experiencia que originó la memoria. Pero lo más sorprendente es que cuando hemos olvidado algo, de todas formas se activan dichas zonas, lo cual no sucede si el recuerdo efectivamente no está en nuestro cerebro.
Todo esto quiere decir algo que ya se sabía de forma intuitiva pero que no había sido confirmado de una forma tan gráfica: Que nuestro cerebro almacena más recuerdos de los que tenemos conciencia. Lo que no se sabe es qué papel juegan esos recuerdos aparentemente olvidados en nuestros procesos cognoscitivos.
El siguiente paso, evidentemente, es hallar la manera de acceder a dichas memorias y descubrir qué factores influyen para que estas se olviden o permanezcan accesibles.
Neuron, Vol. 63 Issue 5, September 8, 2009
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