Pues a este buen amigo lo han pescado infraganti. Con las manos en la masa. Bueno, serían garras y no en la masa, sino en el teclado (tal vez sólo una de ellas). No hay mucho qué explicar. La imagen lo dice todo, y la cara de sorpresa del lubrico gatito dice más aún.

Otros Artículos Relacionados



