Se trata de un instrumento musical que, por lo menos a mí, no me ha gustado mucho, pero como hay de todo tipo de gente en este mundo y mi juicio no tiene por qué prevalecer sobre el de otros, pues es posible que haya quien lo encuentre cómico, simpático o cuando menos agradablemente curioso.
Es una cabeza con una gran boca, la cual puede abrirse oprimiendo en los costados. De ella sale un tubo con un control táctil que regula lo agudo o lo grave del sonido, y eso es todo: Un pequeño y fantasmalmente blanco esperpentito cantor.
Duración del video: 1:13 minutos



