Un comercial de los 50s anunciando un pudín de chocolate instantáneo marca Jell-O. Al verlo, se da uno cuenta del abismo que existe entre la época actual y aquella en que fue creado el comercial, que es verdaderamente malo, por no decir pésimo (para los estándares de estos tiempos) pero que en aquel entonces debió ser un éxito.
Duración del video: 1 minuto
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