Premios Darwin: Encendedor inoportuno

by Andrés Borbón on 12 August, 2009

in Anécdotas

encendedor (29 de junio del 2007, Oregon, EU)

Un día, cerca de las 2:30 de la madrugada, un automóvil dio vuelta en una esquina a más de 100 kilómetros por hora, perdió tracción y se volcó. Comenzó a dar vueltas sobre sí mismo hasta que se impactó contra la pared de una casa, destrozándola a medias.

Cuando el dueño de la casa bajó para ver a qué se debía tal escándalo, vio medio automóvil metido en su casa y una figura que se revolvía en el interior. Olía terriblemente a gasolina, pero en vez de salir de inmediato, el conductor decía: “¡Necesito mi navaja!”. Y como la visibilidad no era suficiente, el hombre tuvo la “brillante” idea de sacar su encendedor y prenderlo.

Inmediatamente, los gases de la gasolina se encendieron. Uno de los vecinos rompió una de las ventanas del auto con un extinguidor y apagó el fuego, permitiéndole al conductor salir.

Unos segundos después, el auto explotaba y se consumió en el lugar hasta que llegaron los bomberos a apagarlo.

Milagrosamente, el hombre salió sólo con quemaduras menores.

Premio Darwin: Denegado (Mención Honorífica)

***

Los premios Darwin se otorgan a las personas lo suficientemente estúpidas como para morir en situaciones de riesgo provocadas por su poca inteligencia, pero cuya eliminación del mundo de los vivos impide que los genes de su estupidez se sigan transmitiendo.

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