Una computadora, equipada con una cámara y un programa para reconocer texto y los movimientos de un sujeto, consiguió aprender el 65% del lenguaje usado por una serie de imágenes donde una persona hablaba mediante signos como lo hacen los sordomudos, comparando los movimientos con el texto y tratando de “adivinar” qué palabra correspondía a qué signo.
Con toda certeza, si en vez de 10 horas de video se le hubiesen proporcionado 24 horas o más, habría conseguido descifrar un porcentaje mucho mayor de signos (descifró 136 de 210), aunque alguien que conozca el 65% de un lenguaje puede decirse que lo conoce, aunque no lo domine.
Ésta es una muestra más de la capacidad que tienen las computadoras (y los programas diseñados específicamente) para aprender. Y lo hacen sin supervisión humana. Tal vez una persona más o menos avispada habría aprendido un poco más, pero son los primeros pasos en el terreno del aprendizaje para las máquinas, y vaya que no lo están haciendo nada mal.
Los médicos han prohibido a la rusa Natalia Kazapova seguir practicándose una cirugía para restaurar su virginidad (himenorrafia).
Cada año, Natalia, de 30 años, solía restaurar su himen como regalo de aniversario para su esposo Grigory. Sin embargo, en la sexta operación estuvo a punto de morir tras sufrir una seria infección y caer en choque (choque séptico). Estuvo técnicamente muerta, pero los médicos pudieron resucitarla.
A pesar de ello, la mujer deseaba continuar con esta práctica, pero los médicos se lo han prohibido definitivamente.
Me sorprende la estupidez de esta mujer, pero más me sorprende la de él, que aceptaba tal “regalo” de su esposa. Pido perdón a los lectores por lo que voy a decir, pero hay gente que tiene mierda en la cabeza.
Éste es, no me cabe la menor duda, el equivalente ratonil de Rambo (o de Rocky), entrenándose duramente para afrontar cualquier peligro en la peligrosa jungla urbana llena de trampas, gatos, pegamentos ultrapotentes y escobas.
Su lema será: “No pain, no cheese” (aunque en un capítulo de CSI NY escuché que a los ratones les gusta más el huevo que el queso, pero atengámonos a la tradición).
No hay más que ver la mirada de determinación de este campeón. ¡Just Do It, Ramboratón!
Parece que el próximo avance en la industria automotriz es hacer los neumáticos de madera, y empujar el auto con los pies, como en los Picapiedra.
Científicos de Universidad de Oregos (USA), han estado experimentando con celulosa microcristalina (la celulosa es uno de los principales componentes de la madera) para sustituir a la sílica que se usa en los neumáticos. ¿El objetivo? Mejorar la tracción, disminuir el precio y consumir menos combustible.
En teoría, añadir cierto porcentaje de celulosa (12%) podría obrar maravillas en cuanto a la energía necesaria para fabricar cada neumático, disminuyendo la emisión de gases con efecto invernadero (carbon footprint) y aumentando al mismo tiempo la eficiencia de los vehículos.
En lo personal, creo que hay mejores maneras de disminuir la contaminación y conseguir los mismos objetivos, pero no está mal que se hagan estos pequeños avances mientras la industria automotriz se resiste a realizar grandes cambios en el transporte.
Visitando el blog de Emy Kpitol, me encuentro con esta joya: Un grupo de música norteña ejecutando la inmortal Another Brick in the Wall, de Pink Floyd en una cantina. Antes de ver el video por primera vez dije “No Way!”. Sin embargo, pronto cerré la boca (bueno, en realidad la abrí más, pero de la sorpresa) y me di cuenta que no lo hacen tan mal. Lástima que la calidad de la grabación sea pésima y que el sonido de las conversaciones en el restaurante distraiga un poco, pero de todas formas el guitarrista es un as y el grupo en verdad que hace un papel digno con esta pieza clásica del repertorio rockero.
Una foto de antología: Los protagonistas de la afamada saga de Star Wars (por lo menos de las tres películas que aparecieron primero), pero sin disfraces.
De izquierda a derecha: Han Solo, Darth Vader, Chewbacca, La Princesa Leia, Luke Skywalker y R2D2.