El “Sándwich Rubik” no es para jugar (bueno, por lo menos no en el sentido estricto del término). Es un platillo digno de todo aspirante a gordo (o gordo consumado) y, por supuesto, para cualquier geek cuborubikófilo.
De hecho, su nombre correcto es “Cubówich Rubix” y está elaborado con pastrami, kielbasa (salchicha polaca), queso de puerco, salami y dos tipos de queso cheddar.
De preferencia, hay que comerlo mientras se arma el cubo Rubik y leyendo Tecnoculto. De otra forma, el ritual está incompleto. Sorry.
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