Una computadora, equipada con una cámara y un programa para reconocer texto y los movimientos de un sujeto, consiguió aprender el 65% del lenguaje usado por una serie de imágenes donde una persona hablaba mediante signos como lo hacen los sordomudos, comparando los movimientos con el texto y tratando de “adivinar” qué palabra correspondía a qué signo.
Con toda certeza, si en vez de 10 horas de video se le hubiesen proporcionado 24 horas o más, habría conseguido descifrar un porcentaje mucho mayor de signos (descifró 136 de 210), aunque alguien que conozca el 65% de un lenguaje puede decirse que lo conoce, aunque no lo domine.
Ésta es una muestra más de la capacidad que tienen las computadoras (y los programas diseñados específicamente) para aprender. Y lo hacen sin supervisión humana. Tal vez una persona más o menos avispada habría aprendido un poco más, pero son los primeros pasos en el terreno del aprendizaje para las máquinas, y vaya que no lo están haciendo nada mal.



