Las luchas entre las tribus del norte de Ghana no son cosa rara, y esas batallas siempre dejan algunos muertos.
Para resolver ese pequeño problema, Aleobiga, de 23 años, y quince de sus amigos, compraron al brujo local una poción mágica que los haría invulnerables a las balas.
Tras embadurnarse con la poción durante dos semanas seguidas, Aleobiga se ofreció como voluntario para probar el hechizo. Se quedó de pie, muy quieto, mientras sus “amigos” levantaban sus armas y disparaban al mismo tiempo.
Por desgracia, a los amigos no se les ocurrió disparar sobre algún sitio no vital y Aleobiga murió. El brujo fue golpeado por su error por los miembros de la tribu pero sobrevivió, e imagino que la fe en sus conjuros se vio seriamente afectada.
Premio Darwin: Concedido
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Los premios Darwin se otorgan a las personas lo suficientemente estúpidas como para morir en situaciones de riesgo provocadas por su poca inteligencia, pero cuya eliminación del mundo de los vivos impide que los genes de su estupidez se sigan transmitiendo.



