Las camisetas (acá les llamamos también “playeras”), t-shirts ó “tees”, como les llaman los angloparlantes, son una de las mejores invenciones de todos los tiempos. A mí me encantan, sobre todo aquellas que tienen leyendas o imágenes originales. A los amantes del rock les permite mostrar cuál es su grupo favorito. A los activistas les ayuda a hacerle propaganda a su causa. A los inconformes se les facilita quejarse. A los de buen humor les hace sencilla la tarea de sacar una sonrisa a los demás con una broma o una imagen cómica. A los intelectuales les permite mostrar un verso, una efigie y hasta un cuadro famoso y a los belicosos y malhumorados les da un espacio para proferir groserías, signos obscenos o imágenes poco agradables.
He aquí 4 camisetas bastante llamativas:



