
Bueno, en realidad no es de chocolate, pero tiene todo el aspecto de una barra de chocolate y huele a chocolate. Se trata de una calculadora solar a la cual sería difícil no darle, por lo menos, unos cuantos mordiscos en las esquinas.
¡Toda una tentación!
Si alguien desea obsequiársela a un chocolatófilo de corazón (para su gozo o para torturarlo, según se vea), cuesta 6.98 dólares.



