Éste es, sin duda, un excelente truco para disminuir la velocidad en las carreteras. hay conductores con vista de águila que inmediatamente reconocerían el engaño, pero estoy seguro que la mayoría caeríamos en la trampa y pasaríamos a la velocidad estipulada por los señalamientos.
El único problema es que si se trata de un recorrido habitual, pronto dejaríamos de sentirnos intimidados y probablemente conduciríamos un poco más rápido de lo debido.
Y si se tratara de mí, con la mala suerte que tengo, ¡ése día no sería un simple cartel y me multarían!




