Llamar a la esposa “fea” para humillarla pronto podría ser considerada una ofensa según la ley de Malasia, dado que el país piensa hacer ciertas enmiendas al Acta de Violencia Doméstica de 1994 para que incluyan este “delito”.
Actualmente, las mujeres de aquél país sólo están protegidas contra el abuso físico y la enmienda pretende liberarlas de los estragos del abuso emocional que puede menoscabar seriamente su autoestima y confianza, volviéndolas aún más vulnerables.
El siguiente paso en el proceso de aprobación de la enmienda es la revisión de la misma por el parlamento de Malasia.
Así que si viajas a Malasia y le llamas a tu esposa “fea”, puedes terminar tras las rejas.



