Una compañía alemana tiene listas ya 500 máquinas expendedoras de oro que venderán el metal a los compradores, como si se tratara de una máquina de refrescos. Estas máquinas aceptarán solamente dinero en efectivo, el cual será intercambiado por el correspondiente valor en el metal precioso.
La idea surgió de la enorme demanda que tiene el metal en nuestros días, ya que mucha gente está invirtiendo en oro en vista de las variaciones en el valor de la moneda. La compañía piensa que pronto las personas tendrán más o menos el 15% de sus ahorros en oro.
¿Tendrán éxito? Es imposible predecirlo. Lo único cierto es que los bancos harán un buen negocio vendiendo cajas de seguridad, pues con toda certeza las personas no querrán tenerun cofre lleno de oro en sus casas. Demasiada tentación para los amantes de lo ajeno.
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