Martha Mason, quien escribió un libro de memorias titulado “Breathe: Life in the Rhythm of an Iron Lung” (Respirar: La vida al ritmo de un pulmón artificial), y que fue motivo de numerosas entrevistas y documentales, ha muerto a los 71 años de edad.
A pesar de que la mayor parte de su vida transcurrió en el interior de un cilindro de 2 metros de largo y 400 kilos de peso causa de la poliomielitis que sufrió de niña, Martha leyó vorazmente, se graduó con los máximos honores y, eventualmente, se convirtió en escritora. Eligió el pulmón artificial, solía decir, por la libertad que le daba, sin tubos en su garganta, incisiones en su cuerpo y hospitalizaciones.
“Soy feliz con lo que soy, en dónde estoy”, dijo alguna vez Martha en una entrevista realizada en el 2003. Agregó que de haber tenido opción no habría elegido esa vida, “pero dada mi situación, he estado probablemente en la mejor situación que alguien pudiera pedir“.










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mmmmm… creo que cada quien es libre de vivir como quiera la vida, pero sinceramente dudo que estar metida dentro de un cilindro que le ayudará a mantenerse en este mundo sea lo que precisamente ahora quisiera para lo que restan de días…
¿Esa cosota es un pulmón artificial? :S
debe haber sufrido terriblemente a causa de estar en una sola posición, pero qué lástima que falleció, me gustaría leer alguno de sus libros uno de estos días
Estoy haciendo un trabajo sobre ventilación mecánica y buscando información sobre los pulmones de acero me he topado con los casos de Martha Mason o Dianne Odell.
Ambas vivieron décadas enteras dentro de estas máquinas, lo que parece realmente increíble.
Son todo un ejemplo de superación, resignación y sobre todo, inmensas ganas de vivir.
Creo que esto no es vida. Por lo menos, no para mi.
Igual no creo que a esto se le pueda llamar vida. Pobre mujer, definitivamente hay quién nace para vivir sufriendo.
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