Este bicho tan simpático me ha recordado a las “Furbys”, esos muñecos robots que hacían curiosos ruidos, despertaban, dormían y demandaban atención.
Se trata de un búho águila malayo, y al parecer le encanta que le acaricien la nuca, que lo mimen. Produce unos sonidos muy semejantes al previamente mencionado Furby y parece de lo más amigable. No sé si sea porque es un ave doméstica o todos sean así, pero me han dado ganas de tener uno. Je, je
Sara Campbell, una británica de 37 años ha establecido un nuevo récord mundial al bucear hasta una profundidad de 96 metros (318 pies) y regresar, en una sola respiración.
La proeza duró 3 minutos y 36 segundos y en ese tiempo la mujer se sumergió a una altura equivalente a la del Big Ben. En Octubre del 2007 ya había demolido todos los récords mundiales de buceo a profundidad, incluyendo aquél en el que debía nadar usando una monoaleta (una aleta semejante a la de una sirena).
Ha dicho que este record fue el más duro en su carrera, física y emocionalmente hablando.
Los pulmones de Sara Campbell son 22% más grandes de lo normal, y los científicos aún están tratando de entender las cualidades fisiológicas de Campbell, quien ha declarado que quiere ser la primera mujer en el mundo en llegar a una profundidad de 100 metros, lo cual intentará un menos de una semana.
El próximo Buddha se llamará Maitreya y vendrá al mundo en el año 4457 de la era cristiana. Su nombre significa "el Compasivo", "el Lleno de Amor". Ahora está en el cielo, pero en la tierra hay libros sagrados revelados por él. Abundan sus imágenes; a principios del siglo VII el peregrino chino Hsuang Tsang vio, en un valle de la India, una estatua colosal labrada en madera dorada; el artífice había subido al cielo tres veces para estudiar los rasgos del Redentor.
Las leyendas pictóricas parecen típicas de Maitreya; Hsuang Tsang refiere que en un templo necesitaban una imagen suya y que al cabo de muchos años un desconocido se comprometió a pintarla, a condición de que le trajeran una lámpara y una pala de tierra olorosa y cerraran la puerta. Pasaron varios días. Los sacerdotes entraron; el hombre había desaparecido y en el santuario estaba la imagen del Buddha. Uno de los sacerdotes soñó que el hombre era Maitreya.
Jorge Luis Borges & Alicia Jurado, Qué es el budismo, 1976
La Universidad Alfred de Nueva York ha firmado un acuerdo con la empresa Santanoni Glass and Ceramics para la producción de artículos de cristal irrompibles.
El proceso permitirá a Santanoni Inc. producir copas de vino, jarrones, botellas, tazas y una infinidad de productos a un precio competitivo al del cristal no reforzado. El Dr. William LacCourse, de la citada Universidad, ha investigado el proceso por más de 30 años y dice que en rigor ningún cristal es irrompible, pero que el nuevo procedimiento permite arrojar una botella de cristal desde 3 metros de altura al duro concreto sin que se rompa.
Piensan comenzar la producción de estos artículos de forma local, y poco a poco ir extendiendo la red de distribución.
No sé. Parte del encanto de una copa o de una taza de cerámica, es su fragilidad. Claro que me gustaría beber en la taza que usó mi abuelo o mi tatarabuelo, pero la inevitable ruptura de estos utensilios le daba un sentido especial a su cuidado y, en su momento, al inevitable reemplazo. Imaginen no tener que comprar jamás un solo vaso, o una taza. Eso le quitaría un poco el “sabor” a la posesión de estos relativamente frágiles objetos.
Demoler un viejo granero puede ser una tarea divertida, si se toman las precauciones pertinentes para hacerlo. Un trío de jóvenes se puso manos a la obra y comenzó a tirar la vieja edificación. Todo fue alegría y buen humor hasta que uno de ellos, sintiendo que hacía falta un poco de “poder”, sacó una sierra mecánica, la echó a andar y, con ganas de terminar pronto el trabajo, arremetió contra el pilar central de la construcción…
Por desgracia, la táctica resultó “demasiado” eficaz. El techo del granero se vino abajo llevándose la vida del joven de la sierra eléctrica e inmortalizándolo en el catálogo de los premios.
Premio Darwin: Concedido
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Los premios Darwin se otorgan a las personas lo suficientemente estúpidas como para morir en situaciones de riesgo provocadas por su poca inteligencia, pero cuya eliminación del mundo de los vivos impide que los genes de su estupidez se sigan transmitiendo.
Un curioso artículo de Scientific American aborda una temática bastante extraña: Los accidentes causados por nuestras mascotas, específicamente por perros y gatos. Resulta que, al año, llegan a las salas de urgencias de los Estados Unidos más de 86,000 personas lesionadas a consecuencia de sus mascotas (o de su estupidez, unida al hecho de tener una mascota). Muchos de los incidentes se dan cuando el perro jala la correa y el dueño cae. Esto es más grave en personas de edad, que suelen sufrir fracturas de caídas aparentemente insignificantes. El resto de las lesiones se dan al resbalar al pisar los juguetes o el plato de la mascota, al perseguir a un cachorro o a ungato y tropezaro al evitar pisar a la mascota y lastimarse al caer. Las mujeres superan con mucho a los hombres en este tipo de lesiones, dada su menor fuerza y mayor susceptibilidad a tener osteoporosis en la senectud.
Así pues, parece que sacar a pasear a “Fido” es un deporte extremo. Habrá que hacerlo con casco y toda clase de protección. Je, je.