
Cuando hablamos del “Neanderthal“, por lo general nos imaginamos a un ser con características bien definidas: de aspecto simiesco, con mucho pelo en el cuerpo, bajo de estatura pero de complexión robusta, con frente huidiza y casi sin barbilla.
Probablemente los neanderthales hayan sido así, pero recientes investigaciones han sacado a la luz un aspecto que anteriormente no se había tomado mucho en cuenta: La variabilidad genética de los neanderthales. Usando análisis de DNA mitocondrial, las investigadoras Virginie Fabre, Silvana Condemi y Anna Degioanni de la Universidad de Marsella, Francia, han descubierto que en realidad había tres grupos de Neanderthales, y que probablemente eran distintos físicamente entre sí. Uno de los grupos habitaba en Europa del Este, otro en el sur y otro en la parte norte. Inclusive, han propuesto un cuarto grupo, de tipo asiático, pero la evidencia con la que cuentan hasta el momento no es concluyente ya que las muestras de este otro grupo son escasas.
Las investigaciones continúan y probablemente un día sea posible reconstruir, o clonar, a uno de esos Neanderthales.
Sería algo maravilloso.
Otros Artículos Relacionados



