El presidente de la hermana República de Bolivia, Evo Morales, cumple ya su cuarto día de huelga de hambre. No soy boliviano ni estoy muy al tanto de la política de este país, pero me llama la atención que haya decidido usar esa táctica para hacerse oír, para decirle al mundo que el imperialismo estadounidense y la derecha fascista han estado intentando acabar con su vida y con su gobierno. También ha dicho que si le sucede algo a él o al vicepresidente Álvaro García Linera, será culpa de los grupos antes mencionados.
Apoyado por líderes izquierdistas como Hugo Chávez y Fidel Castro, parece estarse formando “otra latinoamérica”, una que rechaza la influencia imperialista y que, por lo menos en apariencia, intenta preservar la independencia de estos países. Los otros latinoamericanos, como México, Argentina, Chile, etc, somos los “norteamericanizados”, permeados por la ideología, forma de pensar y objetivos de los Estados Unidos.
¿Cuál de las dos posiciones es mejor? No soy quién para decirlo, pero en lo personal ninguna de las dos me gusta. Me parece tan detestable el populismo etnocéntrico como la democracia prostituida en la que vivimos.
Le deseo buena suerte al señor presidente Evo Morales en su campaña. Ojalá su vida y sus ideales sean respetados y estén al servicio de su país.
Otros Artículos Relacionados



