
Mi abuela siempre decía: “De limpios y tragones están llenos los panteones“, y esta historia lo ilustra de maravilla
El ruso Boris Isayev, de 48 años, cayó muerto tras ganar una competencia de comer hot-cakes. El hombre se comió 43, con crema y plátano (banana).
Sin embargo, una vez finalizado el evento, el concursante cayó de rodillas y murió en el escenario donde había conseguido la hazaña, mientras echaba espuma por la boca y se desplomaba como un saco.
Hubo intentos de resucitarlo, pero resultaron infructuosos. Los médicos no saben aún la causa de la muerte, pero piensan que un trozo de hot-cake fue el que lo mató, al atorársele en la garganta.
Así pues, de los 43 que se comió, sólo el último fue mortal.
Por abrumadora petición popular:
Premio Darwin: Concedido
***

Los premios Darwin se otorgan a las personas lo suficientemente estúpidas como para morir en situaciones de riesgo provocadas por su poca inteligencia, pero cuya eliminación del mundo de los vivos impide que los genes de su estupidez se sigan transmitiendo.
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Retirado en la paz de estos desiertos,
con pocos, pero doctos, libros juntos,
vivo en conversación con los difuntos
y escucho con mis ojos a los muertos.
Si no siempre entendidos, siempre abiertos,
o enmiendan, o fecundan mis asuntos;
y en música callados contrapuntos
al sueño de la vida hablan despiertos.
Francisco de Quevedo, Desde la torre, s.XVI
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No existe un solo instante en el que no haya estado consciente de encontrarme fuera del paraíso.
E.M. Cioran, filósofo y escritor rumano
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Shoichi Yokoi (1915-1997) fue un soldado japonés y una celebridad.
Nacido en Saori, fue reclutado por la Armada Imperial Japonesa en 1941 y enviado a Guam. Como las fuerzas norteamericanas reconquistaron Guam en 1944 y todos los compañeros de Yokoi habían muerto, comenzó a esconderse.
Yokoi cazaba de noche, y usaba las plantas que encontraba en la selva para confeccionar sus ropas, su cama y canastos y otras cosas por el estilo. Yokoi temía las represalias que podría sufrir si caía en manos de los nativos de Guam, debido a las crueles acciones que el ejército japonés había llevado a cabo cuando la ocupación.
Durante 28 años, se escondió en una cueva subterránea temiendo salir, aún cuando, años después, encontró panfletos donde se decían que la Segunda Guerra Mundial había terminado.
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(26 de Diciembre del 2004)
Danilo, de 36 años, es la única víctima serbia conocida del tsunami que devastó varias ciudades en el Océano Índico, y lo más extraño del caso es que se encontraba en su casa de Serbia en aquél momento.
Se asustó tanto cuando vio las imágenes del tsunami en la televisión que saltó desde la ventana de su apartamento. Cayó del segundo piso y se rompió las piernas, además de lastimarse seriamente la columna vertebral
Tras recuperarse de sus heridas, amenazó a la estación de televisión por anunciar que "el tsunami viene hacia nosotros" y por decir que la gente debía ser evacuada inmediatamente. Un portavoz de la estación de televisión declaró que Danilo debió entender mal las palabras del reportero.
Premio Darwin: Mención Honorífica
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Los premios Darwin se otorgan a las personas lo suficientemente estúpidas como para morir en situaciones de riesgo provocadas por su poca inteligencia, pero cuya eliminación del mundo de los vivos impide que los genes de su estupidez se sigan transmitiendo.
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En octubre del 2007, el doctor Fritz Gelser, zoólogo de la Universidad de Nueva Inglaterra, anunció un nuevo récord mundial en la categoría del mamífero que más duerme.
Tras comer copiosamente, un oposum pigmeo del este de Australia (Cercartetus nanus) se hizo un ovillo e hibernó durante 367 días. Hasta entonces, no se sabía de ningún mamífero que hubiera hibernado sin parar durante más de un año. A lo largo de su maratón de sueño, el oposum utilizó sólo una cuadragésima parte de la energía que consume cuando está despierto. Con anterioridad, el récord le pertenecía a un ratón saltador del oeste (Zapus princeps) que hibernó durante 320 días en un laboratorio.
Fuente: Libro de Récords Guinness