El fuego es, sin duda, una de las cosas más cercanas al ser humano desde que éste lo descubrió, pero jamás se me había ocurrido que uno pudiera rasurarse con él. Es, sin duda, una práctica algo peligrosa, porque el menor error en el rasurado puede acabar en una visita a la sala de urgencia de un hospital. Sin embargo, me he quedado con cara de gatito con ritalín al enterarme que, al parecer funciona bastante bien y lo único que se requiere es un encendedor con una flama de unos cinco centímetros de longitud y mucha práctica para no terminar con quemaduras, o con la cabeza convertida en una antorcha.
Si alguien está interesado, en esta página puede hallarse más información sobre la técnica, y algunos consejos útiles para los principiantes.
Bueno, pues si alguien tenía la duda de cómo se ve un puercoespín sin las espinas que lo caracterizan, he aquí la respuesta: Horrible.
El nombre de este desafortunado mamífero es Spud, el cual fue llevado al hospital Tiggywinkles en Aulesbury (UK) el verano pasado por padecer un severo problema en la piel que ocasionó la resequedad que puede observarse y la caída de sus preciadas espinas. Le han hecho biopsias de la piel y toda clase de exámenes, pero no han sido capaces de hallar la causa de su enfermedad.
Podríamos decir que sufre el equivalente humano a la calvicie.
Esta nota va con dedicatoria para los huevófilos huevones (flojos), aquellos que no desean ni siquiera molestarse en estrellar el huevo y dejar caer su contenido en el sartén. Se trata de huevos líquidos, empacados en envases de cartón de medio litro, como la leche o los jugos.
¿Qué le sucede a este niño? Tiene una terrible, enorme, estrujante ansiedad. Tiene tanto miedo de fallar, que prácticamente se paraliza. Mueve las piernas sin saber en qué momento dejar caer la pelota. Luego, en otro intento, es tal su desesperación que corre llevando la pelota frente a él. Grita, llora, suelta chillidos. Y se escucha la voz del padre diciendo “Kick it!” (¡Patéala!).
A la edad de cuarenta años, William J. Hypperbone había tenido la idea de esposar en legítimas nupcias a la más auténtica centenaria del nuevo continente, cuyo nacimiento databa de 1781, el mismo día en que, durante la guerra, la capitulación de lord Cornwallis obligó a Inglaterra a reconocer la independencia de los Estados Unidos. Ahora bien, en el momento en que iba a pedirla en matrimonio, la digna miss Anthonia Burgoyne fue arrebatada por un acceso de tosferina infantil. William J. Hypperbone no tuvo pues oportunidad de ser aceptado. No obstante, fiel a la memoria de la venerable señorita, permaneció soltero, y aquello puede pasar bien por una bella y buena excentricidad.
En el sitio de BellaSmiles se venden (bajo pedido) algunos adornos para pastel poco convencionales. Si el cliente está de humor para una boda zombie, éste es el lugar idóneo para adquirir los implementos necesarios. Hay otra versión a lo Chuckie y mucha parafernalia grotesca, para los amantes de esta mórbida moda.
Los adornos están pintados a mano, y en la página donde los venden anuncian que se les aplica un sellador para que duren.. tanto como el matrimonio, aunque el significado de esto último es un poco ambiguo.