
Bien dicen que la justicia llega tarde, pero llega, y el mono llamado Brother Kwan tuvo oportunidad de vengarse de su amo, cuyo nombre era Leilit Janchoom. Este sujeto tenía literalmente esclavizado al mono, y lo obligaba a trepar a las palmeras y a arrancar los cocos el día entero, que luego él vendía obteniendo buenas ganancias.
Los conocidos de esta pareja decían que el hombre lo golpeaba repetidamente cada vez que Brother Kwan mostraba la menor resistencia a subir a las palmeras, así que un buen día, el mono hizo precisamente lo que el dueño quería: dejó caer un coco, con la única diferencia de que en esta ocasión el coco cayó sobre la cabeza de Janchoom, matándolo.
Como dicen los estadounidenses: “Shit happens“. Je, je.
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