A veces las campañas publicitarias se ponen rudas, y éste es un buen ejemplo de ello. El final es como para decir “¡Tómala!”. Je, je.
Se ve que el creador de la idea original de este comercial no se anda con medias tintas y tampoco entra al juego de la diplomacia entre competidores.
Duración del video: 29 segundos



