Vean el video primero:
¿Qué le sucede a este niño? Tiene una terrible, enorme, estrujante ansiedad. Tiene tanto miedo de fallar, que prácticamente se paraliza. Mueve las piernas sin saber en qué momento dejar caer la pelota. Luego, en otro intento, es tal su desesperación que corre llevando la pelota frente a él. Grita, llora, suelta chillidos. Y se escucha la voz del padre diciendo “Kick it!” (¡Patéala!).
Demonios, cómo duele ver sufrir a un niño así.



