
Retirado en la paz de estos desiertos,
con pocos, pero doctos, libros juntos,
vivo en conversación con los difuntos
y escucho con mis ojos a los muertos.
Si no siempre entendidos, siempre abiertos,
o enmiendan, o fecundan mis asuntos;
y en música callados contrapuntos
al sueño de la vida hablan despiertos.
Francisco de Quevedo, Desde la torre, s.XVI
Otros Artículos Relacionados



