
Cuando la computadora de Mark Taylor dejó de funcionar, sospechó que tenían uno de esos virus a los que se llama “worms”. Sin embargo, al llevarla a reparar, el técnico encontró que el problema era un verdadero gusano, una simple lombriz de tierra que se metió a la computadora por los orificios de ventilación y que quedó atorada en el ventilador, produciendo el sobrecalentamiento y la descompostura del equipo.
Según Taylor, la única manera en que la lombriz pudo llegar a su laptop fue a través de sus gatos, quienes tienen la costumbre de llevar lombrices a la casa.
El técnico dijo que la computadora desplegaba un mensaje de que el ventilador no estaba funcionando y cuando abrió la máquina vio algo obscuro enroscado en el ventilador. Primero pensó que se trataba de cabello, o de una banda de goma, pero después descubrió que era una lombriz tostada.
Y contra estos “worms” no hay antivirus
Otros Artículos Relacionados



