Se cuenta que en una ocasión, un pintor menos que mediocre hizo un retrato del doctor Antolín López Peláez, arzobispo de Tarragona, y solicitó al prelado que el pie de la pintura estampase su firma y una cita evangélica.
El doctor López Peláez, que era de buen carácter y de una tolerancia casi imposible, accedió a lo solicitado, escribiendo:
“Tarragona, 10 de Octubre de 1908. ‘No os asustéis, que soy yo’ (Palabras de Jesús a los apóstoles en el lago de Galilea). Antolín”









{ 6 comments }
Jajajaja, qué buena anécdota. Y mira que no soy muy fan de los clérigos que digamos, pero uno con esas virtudes cae bien. Saludos
Jajaja ¿de plano era tan fea la pitura?
se me hace que al ver lo fea que quedo la pintura le hecho una indirecta al pintor
Anda que curioso! Yo soy de Tarragona y no habia oido esta historia!
jaja la verdad es que está acertada la frase.
que dicho pintor no se llamaba pablo picasso ? jajaj
koshovei:
Je, je. Podría ser; no lo había pensado.
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