A pesar de no ser un gran bebedor de este vital líquido, parece una buena forma de mantener los bebestibles listos para su consumo, para repartir entre los amigos y para beber una cerveza tras otra sin perder la cadencia, el ritmo. Claro que después de beber la carga completa (6 cervezas, en lata o en botella), habrá que justificar la proeza con un buen sueño, y no conducir ni efectuar la menor hazaña que requiera algo de equilibrio o de concentración.
No puedo dejar de notar que el individuo de la foto (nótese la panza cervecera) ha hecho trampa: Tiene 6 cervezas en el cinturón y una en la mano.



