Hace tiempo que Gmail es el único correo que uso. Conservo una cuenta de hotmail porque son de esos lastres de los que es difícil deshacerse, pero Gmail cumple todas mis necesidades de correo electrónico, y de forma sobrada.
Las problemáticas Etiquetas
Uno de los conceptos que más trabajo me costó comprender fue el de las llamadas “etiquetas” o “labels”, como las llaman en la versión en inglés.
Imaginemos que el correo es una hoja de papel con el mensaje escrito, y que las etiquetas son post-its que les podemos quitar y poner. Cuando el correo electrónico se muestra en nuestra bandeja de entrada, eso es porque tiene la etiqueta “Inbox” o “Bandeja de Entrada”. Si etiquetamos el correo como “trabajo” (por ejemplo), ahora tiene dos etiquetas (“Bandeja de entrada” y “trabajo”) y cuando le damos a “Archivar” lo único que estamos haciendo es quitarle la etiqueta de “Bandeja de Entrada”.
Si decidimos que el mail del que estamos hablando también corresponde a la etiqueta “Amigos”, se la podemos añadir. Borrar una etiqueta no tiene ningún efecto “físico” sobre el mail. Podemos quitarle todas las etiquetas, y aún existe, pero si borramos el correo, se va al basurero con todo y sus etiquetas.
Es decir: En Gmail sólo hay una copia de cada correo.
La nueva función de “Mover a” que ha implementado Gmail, sería el equivalente a dos acciones: Aplicar una etiqueta al correo y Archivarlo (quitarle la etiqueta de “Bandeja de Entrada”) en un mismo paso.
Es un movimiento bastante inteligente de Google, que ha comprendido que buena parte de la gente no entiende muy bien el asunto de las etiquetas. En el fondo, Gmail sigue siendo igual, sólo ha cambiado un poco la forma de hacer las cosas para que la gente se sienta más cómoda y segura al manejar su correo.



