January 2009

El “Eslabón Perdido” de los Virus

by Andrés Borbón on 23 January, 2009

in Ciencia, Sorprendente

virus2.jpgCientíficos del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han descubierto que un virus, el de la bursistis infecciosa el cual ataca principalmente a las aves, puede ser el “eslabón perdido” entre diversas familias de virus.

Los virus tienen una estructura llamada “cápside” que es una cubierta de proteína que protege la información genética del virus. Dicha cápside es anormalmente grande en el virus de la bursistis infecciosa, lo cual es innecesario, aunque los científicos admiten que dicha abundancia en la cápside podría ayudarle a contener mayor cantidad de información genética. Al mismo tiempo, podría ser que este fósil viviente fuera uno de los virus más viejos en el planeta.

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James_Matthew_Barrie.jpgSir James Matthew Barrie (9 de mayo de 1860 – 19 de junio de 1937), más conocido como J. M. Barrie fue un escritor escocés, recordado particularmente por haber creado a Peter Pan, el niño que no crecía.

No era un individuo alto (aproximadamente 1.60 m) y fue criado en una familia común y corriente, con medios económicos limitados. Vio su infancia empañada por la muerte de varios de sus hermanos y estuvo profundamente ligado a su madre.

A los ocho años de edad comenzó a ir de un lugar a otro para proseguir su educación. Fue entonces, alrededor de los 13 años, que se volvió un lector voraz y un entusiasta del teatro. Con sus compañeros de colegio montaba verdaderas obras que merecían el aplauso de muchos y las críticas de otros, ya que solía introducir algunos elementos de denuncia social.

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Nuggets de pollo desayunando

by Andrés Borbón on 22 January, 2009

in Cómico, Fotografía

A ver cuándo vuelvo a pedir nuggets de pollo la siguiente vez que vaya a McDonald’s. Viéndolo desde este punto de vista, los seres humanos somos unos animales bastante crueles.

nuggets_de_pollo.jpg

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Neositios: Creación de Webs en minutos

by Andrés Borbón on 22 January, 2009

in Software

neositios_banner.jpg

Gracias a un correo de Alejandro Trybiarz, CEO de Neositios, es que he podido conocer este proyecto que había visto reseñado en algunos otros blogs, pero en el que no había reparado hasta ahora.

Se trata de un servicio con el cual es posible, literalmente, crear un sitio web en cuestión de minutos. No es una plataforma para blogs, si es lo que se están preguntando, pero cuenta con herramientas muy atractivas entre las que se encuentran:

  • Más de 800 plantillas
  • cuentas de e-mail
  • posibilidad de usar un dominio propio (o utilizar el misitio.neositios.com)

Se pueden crear desde páginas personales, portafolios, foros, sitios web familiares y, por supuesto, webs enfocadas al comercio electrónico ya que cuenta con integración completa para e-comerce.

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pasta_dental.jpg

  1. Quitar manchas de crayón
    Coloca una pequeña porción de pasta de dientes (no gel) donde se encuentra la mancha. Frótalo ligeramente con un paño, después con agua tibia y la mancha habrá desaparecido.
  2. Quitar olores de las manos
    ¿No puedes sacar el olor del ajo o la cebolla de tus manos? Lávatelas con pasta dentífrica y listo
  3. Blanquear tenis
    frota las partes de hule con pasta de dientes y un cepillo viejo y esas manchas se irán
  4. Quitar rayaduras de los DVDs y CDs
    Aplica una porción de pasta dental (no gel) en un algodón y limpia el DVD o el CD desde el centro a la periferia. Enjuágalo con agua y sécalo con un lienzo no abrasivo y quedará como nuevo.
  5. Desempañar goggles
    cubre el interior de los goggles con pasta dental, enjuágalos y quedarán perfectos

Woman’sDay, via Neatorama

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Bajo un gobierno que encarcela a alguien injustamente, el lugar que debe ocupar el justo es también la prisión. Hoy, el lugar adecuado, el único que Massachusetts ofrece a sus espíritus más libres y menos sumisos, son sus prisiones; se les encarcela y se les aparta del Estado por acción de éste, del mismo modo que ellos habían hecho ya por sus principios. Ahí es donde el esclavo negro fugitivo y el prisionero mexicano en libertad condicional y el indio que viene a interceder por los daños infligidos a su raza deberían encontrarlos; en ese lugar separado, pero más libre y honorable, donde el Estado sitúa a los que no están con él sino contra él: ésta es la única casa, en un Estado con esclavos, donde el hombre libre puede permanecer con honor. Si alguien piensa que su influencia se perdería allí, que sus voces dejarían de afligir el oído del Estado, y que ya no serían un enemigo dentro de sus murallas, no saben cuánto más fuerte es la verdad que el error, cuanto más elocuente y eficiente puede ser combatir la injusticia cuando se ha sufrido en propia carne. Deposita todo tu voto, no sólo una papeleta, sino toda tu influencia. Una minoría no tiene ningún poder mientras se aviene a la voluntad de la mayoría: en ese caso ni siquiera es una minoría. Pero cuando se opone con todas sus fuerzas es imparable. Si las alternativas son encerrar a los justos en prisión o renunciar a la guerra y a la esclavitud, el Estado no dudará cuál elegir. Si mil hombres dejaran de pagar sus impuestos este año, tal medida no sería ni violenta ni cruel, mientras que si los pagan, se capacita al Estado para cometer actos de violencia y derramar la sangre de los inocentes. Esta es la definición de una revolución pacífica, si tal es posible. Si el recaudador de impuestos o cualquier otro funcionario público me preguntara -como así ha sucedido- "pero, ¿que debo hacer?", mi respuesta sería: "Si de verdad deseas colaborar, renuncia al cargo". Una vez que el súbdito ha retirado su lealtad y el funcionario ha renunciado a su cargo, la revolución está conseguida. Incluso aunque haya derramamiento de sangre. ¿Acaso no hay un tipo de derramamiento de sangre cuando se hiere la conciencia? Por esa herida se vierten la auténtica humanidad e inmortalidad del hombre y su hemorragia le ocasiona una muerte interminable. Ya veo correr esos ríos de sangre.

Henry D. Thoreau, Desobediencia Civil, 1849

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Oscar Wilde y la Aduana

by Andrés Borbón on 22 January, 2009

in Frases Célebres

Oscar Wilde

No tengo nada que declarar, excepto mi genio.
(en la Aduana en Estados Unidos)

Oscar Wilde, escritor británico

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