Si usted se refiere a mí, el mejor empleo que jamás me ofrecieron fue el de administrador de un burdel. En mi opinión, ese es el mejor ambiente en que un artista puede trabajar. Goza de una perfecta libertad económica, está libre del temor y del hambre, dispone de un techo sobre su cabeza y no tiene nada que hacer excepto llevar unas pocas cuentas sencillas e ir a pagarle una vez al mes a la policía local. El lugar está tranquilo durante la mañana, que es la mejor parte del día para trabajar. En las noches hay la suficiente actividad social como para que el artista no se aburra si no le importa participar en ella; el trabajo le da cierta posición social; no tiene nada que hacer porque la encargada lleva los libros; todas las empleadas de la casa son mujeres, que lo tratarán con respeto y le dirán "señor". Todos los contrabandistas de licores de la localidad también le dirán "señor". Y él podrá tutearse con los policías. De modo pues, que el único ambiente que el artista necesita es toda la paz, toda la soledad y todo el placer que pueda obtener a un precio que no sea demasiado elevado. Un mal ambiente sólo le hará subir la presión sanguínea, al hacerle pasar más tiempo sintiéndose frustrado o indignado. Mi propia experiencia me ha enseñado que los instrumentos que necesito para mi oficio son papel, tabaco, comida y un poco de whisky.
William Faulkner, Entrevista en The Paris Review, 1956
Si hubiera que elegir al Spiderman humano, este hombre sin duda sería un buen candidato. Vean la manera en la que escala el muro, y el movimiento que hace a mitad de la travesía. Incluso, es capaz de recorrer el camino en reversa.
Un estudio realizado por un grupo de científicos de la Universidad de Harvard comandados por Federico Capasso han conseguido lo que, hasta ahora, sólo los magos nos habían hecho pensar que era posible: La levitación.
No se trata de que en unos años todos comenzaremos a desplazarnos an alfombras mágicas ni mucho menos. Lo que estos científicos han logrado es hacer que dos moléculas se repelan, dejando entre ellas un espacio minúsculo, del orden de los nanómetros. Un nanómetro es la millonésima parte de un milímetro, así que la verdadera levitación esta… un poco lejos, digamos.
Sin embargo, se trata de un avance importante. Cuando dos materiales se encuentran cercanos y entre ellos hay aire, algún fluído o el vacío, suelen atraerse (efecto Casimir). Sin embargo, cuando una de las superficies es el sílice, se presenta un fenómeno de repulsión que podría tener aplicaciones en microinstrumentos, como mini-brújulas, giroscopios microscópicos o acelerómetros.
El acero es muy valioso, especialmente el acero de alta calidad como el que se usa en los cables de acero. Los compradores de este metal no hacen preguntas y pagan en efectivo. Y una buena fuente de acero de excelente calidad son los cubos de los elevadores, ya que la mayor parte de los cables con que estos se sostienen están hechos de buen acero.
El hecho sucedió en una torre abandonada cerca de Zatec, a unos 60 kilómetros al noroeste de Praga. El cable de acero en cuestión estaba firmemente asegurado, y el extremo más lejano se perdía en la oscuridad de la parte superior.
Tras batallar durante un buen tiempo con una segueta, nuestro hombre finalmente cortó el extremo del fuerte cable de acero y, en ése instante, el contrapeso, libre de su atadura, comenzó a moverse silenciosamente hacia abajo, acelerando hasta llegar al fondo del pozo.
Resultado: Un orgulloso ganador de un Premio Darwin en la categoría de “Velocidad Terminal”.
He aquí a un gato que se ha empeñado en meterse a una pecera. Nunca he entendido la fascinación que sienten los gatos por meterse en lugares ridículamente pequeños. Hacen hasta lo imposible por entrar en cajas y huecos de todos tipos. Aunque no siempre lo consiguen, es interesante (y divertidísimo) verlos intentarlo. Todos aquellos que tengan o hayan tenido un gato sabrán de qué hablo.
Sin duda, yo usaría estos calcetines “anatómicos” feliz de la vida. Lo siento por aquellos que sin saber que se trata sólo de tela, se lleven el susto de su vida al ver los músculos, los tendones, nervios y arterias en plena acción.