
Tras años de botox, Nicole Kidman se parece cada vez más a “The Joker”. Unos años más y pudo haberle hecho la competencia a Heath Ledger.
Aquí se aplica perfectamente la frase: “La vanidad cuesta cara”, aunque en el caso de Kidman, podría decirse que: “La vanidad le está costando la cara”. Lástima, una mujer tan hermosa y que se resista de esta forma a que el tiempo tome lo que le pertenece.



