(Mayo 2000, Australia) Un hombre que trabajaba en una cervecería en Lelbourne (Australia) estaba inspeccionando los grandes contenedores en los que se fermenta esta bebida. Para su desgracia, sufrió un resbalón y cayó dentro de uno de los recipientes. Esto es mucho más peligroso de lo que suena, ya que el etanol que contiene la cerveza tiene una densidad menor que la del agua y fue incapaz de nadar hasta la superficie, ahogándose antes de que los rescatistas pudieran hacer algo por él. Lo peor del asunto, comentaron algunos, fue que hubo que tirar toda la cerveza del recipiente en el que se ahogó este ganador del premio Darwin.
*
Los premios Darwin se otorgan a las personas lo suficientemente estúpidas como para morir en situaciones de riesgo provocadas por su poca inteligencia, pero cuya eliminación del mundo de los vivos impide que los genes de su estupidez se sigan transmitiendo.









{ 9 comments }
Yo disiento.
Ese fue un accidente que no fue causado por su falta de inteligencia, sino por un descuido. Después de que cayó no pudo nadar por la densidad del alcohol.
Fue puramente accidental por lo que se narra, no por menso
jajaja q pasado
El Signo de La Espada:
Cierto, cierto.
JaJa… Fue lo mismo que yo pensé: qué desperdicio tener que tirar todo ése líquido sagrado…
Mmmh… creo que estoy de acuerdo con Espada. Fue un desafortunado accidente al que se le conjugó un factor químico que impidió que este pobre hombre pudiera salvarse. =( No creo que el pobre mereciera un Darwin por esto…
Pero entonces la cerveza es mala por todos lados, tanto adentro como afuera.
y aquellos que querian una alberca con cerveza para que vean que es mala idea
No se merece el premio Darwin, oseeeea, no le paso por estupido, fue un fatal accidente y no es justo que le confieras el premio.
Premio Darwin: No concedido
Erickson:
Tienes razón. Fue un accidente, aunque seguro no le sucede a todo el mundo, pero es injusto que se le califique como Premio Darwin.
Comments on this entry are closed.