La verdadera poción del amor: Sudor de axila masculina

by Andrés Borbón on 19 January, 2009

in Ciencia, Curiosidades, Medicina

armpit.jpgEn el más reciente número de la revista Nature, Tristram Wyatt ha escrito el artículo: Fifty years of pheromones.

En dicho trabajo, resume lo que se sabe de las feromonas hasta la actualidad. Hasta el momento no hay una conclusión definitiva: Las fermononas existen, pero no se sabe si se encuentran presentes en el ser humano.

Para quien no haya escuchado antes la palabreja, las feromonas son una serie de compuestos volátiles que al ser “olidos” por el individuo del sexo opuesto, incitan y motivan un comportamiento de tipo sexual.

Las feromonas fueron descubiertas hace 50 años por el químico Adolf Butenandt (quien ganó el premio Nobel por ello), pero el término fue acuñado por Peter Karlson y por Martin Lüscher quienes hallaron que en las polillas de los gusanos de seda una sustancia llamada bombykol favorecía (y mucho) el comportamiento sexual de dichos animales.

Desde entonces se han descubierto sustancias análogas en langostas, mariposas, conejos, termitas, hormigas, algas, levaduras e incluso en las microscópicas bacterias.

La tarea ha sido más compleja en los mamíferos, aunque se han conseguido algunos éxitos aislados. Al parecer, para poder detectar las feromonas, es preciso contar con una estructura anatómica que se llama órgano vomeronasal, ubicado en el interior de la nariz, pero los seres humanos carecemos de él.

El único estudio que, hasta el momento, ha conseguido demostrar ciertos efectos fisiológicos ante el olor de un ejemplar del sexo opuesto en los humanos fue llevado a cabo por George Preti quien untó el labio superior de algunas damas con sudor proveniente de las axilas de varones y encontró que esto producía un incremento de la hormona luteinizante, aquella responsable de la ovulación.

Los seres humanos liberamos a través de la piel una cantidad enorme de compuestos, y muchos de estos son fermentados por las bacterias. Se trata, literalmente, de decenas de miles de sustancias y hallar la correcta entre todas ellas parece una tarea casi imposible

“Fifty years of pheromones.” Por Tristram Wyatt. Nature, Vol. 457, No. 15, Ene. 2009.

 
Suscríbete por: Email | RSS | Twitter     

{ 4 comments }

1 MnS 23 January, 2009 at 7:18 pm

¡Gracias por la información, Andrés! En poco tiempo me verás anunciando mi nueva Fragancia Atrapa Hombres por la tv [en esos comerciales que pasan de 2am a 6am]; serán botellitas llamativas retacadas de sudor de hombres-gym ;) …

Me haré rica…

2 Andrés Borbón 27 January, 2009 at 2:24 am

MnS: Guácala!!! Bueno, pero si te haces millonaria qué importa. Te ganarás el pan con el sudor de las axilas ajenas.

3 ChikaPrax 18 August, 2009 at 1:49 pm

Jajaja!! yo tambien le entro al negocio jajaja
Wow y saber que las chicas somos tan delicadas con eso de los aromas varoniles, ya entiendo porque entro a un salon de clases con mis alumnos adoloscentes despues de un receso y nadie de las muchachas se queja del mal olor jajaja y yo casi quiero salir corriendo, ya me imagino sus reacciones cuando les diga este curioso dato

4 ALEX SQR 3 November, 2009 at 6:58 pm

Como diría un viejo dicho popular: la peste ingre….

Comments on this entry are closed.

Previous post:

Next post: