Una verdadera bobada, pero imperdible para alguien que tenga por lo menos una gota de frikismo corriendo por sus venas o cuyo conteo de midiclorianos sea al menos de 1.
Lástima que el audio esté en inglés, pero tanto la animación como las barbaridades que dice esta chicuela son dignas de un Oscar a la mejor narración chapucera de una trilogía inmortal, pues consigue destrozar la saga en sólo 3:42 minutos.



