Una taza bastante pesimista, que nos muestra las concentraciones de CO2, las trayectorias por las que circulan las corrientes cálidas que derretirán los polos y el aspecto que tendrá nuestro planeta cuando se haya inundado. No es que sean dos tazas, sino que el café caliente hace que cambie la conformación del mapa, recordándonos que nos estamos acabando la tierra, literalmente, pues desaparece buena parte de Sudamérica y de otras partes del mundo.
Creo que es una de las pocas tazas que NO me gustaría tener.




