Bueno, pues después de un fin de año donde nos dejamos llevar (sólo un poco) por los excesos, hasta los autos deberían proponerse perder unos kilitos en esos buenos deseos de año nuevo que muchos hacemos (y que pocos cumplen).



Bueno, pues después de un fin de año donde nos dejamos llevar (sólo un poco) por los excesos, hasta los autos deberían proponerse perder unos kilitos en esos buenos deseos de año nuevo que muchos hacemos (y que pocos cumplen).



Previous post: Un gallo con muy buenos pulmones
Next post: Estadísticas de Diciembre del 2008